
Los centros comerciales nacieron para el gasto económico desmesurado y rápido. Marcas reconocidas, gangas de precios únicos y rebajados, ventas nocturnas, temporada otoño-invierno y primavera-verano. Nos invitan a decirnos como vestirnos y que comprar. Eso si, en cada pasillo sale una persona invitándote a solicitar tu tarjeta de crédito, solo en caso de alguna urgencia de ultimo momento.
Además, han servido para rellenar aquellos “espacios ecológicos” que aun tenía la ciudad hace unos 10 años atrás. Los parques ya no es la onda, sino ir al cine o a dar una vuelta y comprar un helado. El baloncesto, el fútbol o, inclusive, el columpio han dejado de ser utilizados. En cada colonia se encuentra algún centro comercial o tienda de autoservicio, pero ¿en donde quedaron los tianguis y los mercados que había?
Aun recuerdo, que en el mercado todos los vecinos y comerciantes se conocían. Se compartía el chisme del día o se creaba uno nuevo. La fila de las tortillas o el local de videojuegos. Hoy en día, nos vemos pasando por pasillos en donde alimentos perecederos, los abarrotes o artículos para el hogar que se encuentran ante nuestras manos, evitando el contacto y la comunicación humana (claro que cuando el cajero da mal el cambio es cuando se utiliza).
Los centros comerciales se han adaptado a las necesidades y urgencias de los capitalinos. Utilizado para acortar el tiempo libre, sin romper la rutina. El tiempo en este lugar es rápido, veloz. Entonces, ¿nuestras vidas giran alrededor de los centros comerciales o nosotros los creamos ? ¿Qué será lo nuevo que nos va a dar?
Centros comerciales o culturales. Esta extraña enfermedad que todos tienen, sin importar clases sociales. Con una sola idea: ver, desear, comprar, olvidarse y volver a comprar.
11 comentarios:
Buen texto, así es esto de los centros comerciales, es una "nueva"
forma de manipulación y de creacion de tendencias consumistas.
Situación que no solo sucede ya aqui en el Distrito Federal, sino que se esta extendiendo a otras de las entidades federativas de nuestro páis.
Un escrito breve, conciso y directo al punto.
Me gustaria realizar una correción en: "Los parques ya no es la onda"
a Los parque ya no estan en (no son) la onda.
Con respecto a esto, es muy cierto, yo de niño solia todavia ir al parque, mis hermanos 8 años menores que yo, ya no lo hacen, el parque al que yo iba ahora esta casi desierto.
De ahí en fuera, la estructura es buena, pero me quedo particularmente con el final.
Y sí, tambien estamos perdiendo esa calides humana al evitar entablar cualquier comunicación humana, actuamos de manera automatica, casi robotizada, dirigida a un solo fin: Trabajar, para, desear, comprar, gastar, tener cosas que en sí no necesitamos.
Y ya no nos damos cuenta de ello.
El texto me pareció bastante reflexibo y es que tienes razón. La mayoría (me incluyo),para todo queremos ir al centro comercial. Esa idea de lujo que aparenta, te atrea como imán hasta sus puertas.
Me acuerdo cuando iba al parque que se encontraba en la esquina y te ponías a jugar, hasta corrías hasta los columpios para que nadie te los ganara, porque eran los más solicitados. Ahora están vacios la mayor parte del tiempo.
Aunque debo decir que todavía hay muchos niños que quieren ir al parque, porque todavía no se interesan en ir a un centro comercial, les parece aburrido ir a las tiendas a ver nada.
tambien hay gente que tdavía va a jugar a las canchas de basquet y fútbol (en especial a las de futbol), para distraerse un poco con sus amigos.
En lo particular he visto que esta tendencia a ir a centros comerciales, se da más en las mujeres que en los hombres, y en personas de nuestra edad. Con esto no quiero decir que los hombres no vayan, o que gente mayor o menor que nosotros no vayan.
A mi me encanta ir a los centros comerciales, y acepto que ya es un vicio porque es puro cosumismo sobre consumismo.
El texto me pareció bien readctado y elocuente, además de sencillo. Muy bien.
Si, es verdad que los centros comerciales se estan conviertiendo en el pan de cada dia, ahora son como la tiendita de la esquina en todas partes estan, haciendole creer a la gente que si no compran determinadas marcas no estan a la moda. Recuerdo un dia que le comente aun amigo de la prepa que pesaba mi mochila por que acababa de comprar ropa en el tianguis y que con poco dinero comprabas mucha ropa entonces volteo y me dijo con voz de sorprendido -¿apoco compras tu ropa en el tianguis?- debo aceptar que me senti mal por su expresion pero me siento mas mal cuando voy a un centro comercial y veo pura gente falsa, personas que intentan ser algo que no son, engañados por la publicidad y los empresarios que invierten sus millones en esos lugares novedosos iluminados de luz artificial y ambientados con musiquita de moda, al igual que el tiempo el dinero se esfuma con una rapidez enorme. Despues ya no sabes donde esconderte con tantas deudas mientras losintereses aumentan.
Una realidad que todos ven, pero nadie se atreve a analizar, pues se vuelve parte de la cotidianeidad, no sólo del mexicano si no del mundo. El texto proyecta claramente su idea; el mensaje es para reflexionar, porque nos estamos volviendo parte de una sociedad altamente material y superficial, donde el poco dinero que tenemos lo invertimos en esos lugares, para estar a la "moda", sin importar que nosotros seremos más pobres y las tiendas transnacionales(al invertirles) se harán cada vez más ricas. El parque, un sitio sin goce de propiedad privada, acercaba a la familia, ahora, ésta se ha ido desuniendo hasta donde cada integrante se encierra en su mundo, lo que lleva a que conozca y conviva menos con las personas que lo rodean. Hay que tomar al parque como un lugar de recreación y salud ya que en este se puede hacer ejercicio y que mejor "GRATIS"...Esto no cambiará, hasta que la sociedad reflexione su postura ante el consumismo, superficialidad y discriminación, inculcada por los grupos de poder. Creo que el tema da para más, sin embargo me gustó como se trató pues fue conciso a pesar de su brevedad.
De entrada es inaceptable tu reflexion, depende del circulo en el que te relaciones, creeme que hay zonas que siguen sin poder aspirar a visitar una plaza y mucho menos comprar un helado. Muchas personas solo pueden visitar tianguis ya que ahi no pagan estacionamiento, compran un bonice de 3 pesos y van con una multitud de hijos que apenas pueden mantener, asi que no me digas que no exixten tianguis, solo que como todo hay que buscarlos, de hecho hay unos muy buenos que por lo regular se ponen los fines de semana y dan continuacion al paseo dominical que comienza en la iglesia para muchos. Me hubiera gustado que visitaras un tianguis o un mercado para que elaboraras tu texto y no sólo utilizarlo como mito o remembranza.
Es cierto, nuestra vida gira al rededor de los centros comerciales porque siempre necesitamos comprar algo y, tienen razón, es más rápido hacerlo en un centro comercial cercano que en un mercado sobre ruedas, a parte porque éstos no pueden encontrarse diario y los centros comerciales sí.
En cuanto a la diversión, creo que recurrimos a los centros comerciales porque ahi podemos encontrar cines, establecimientos de maquinitas y en ocasiones hasta restaurantes y bares, cosa que en un parque no encontramos, pero siempre podemos recurrir a ellos cuando no contemos con mucho dinero.
Un texto muy reflexibo, nunca habia pensado en eso.
El texto es bueno, salvo algunas excepciones. Sí, estoy de acurdo con que los centros comerciales se han vuelto un vicio para la sociedad, una necesidad de consumir, pero difiero un poco en la parte de los tianguis pues ahora los tianguis no cambian en mucho a los centros comerciales, salvo a lo elegante del espacio (la escenografía), claro no todos solamente la mayoría y más los que están de moda (la lagunilla, Sullivan, la raza), pues el consumismo, las marcas de moda y todo ese mundo se puede encontrar en la misma cantidad de los centros comerciales en el tianguis disfrazado de otra forma.
Y de los parques claro que están de “súper moda”. Pues como ejemplo tenemos a parque lindavista, parque duraznos, parque delta, parque alameda, parque tezontle, etc. Hasta ese grado han llegado los centros comerciales que ahora también se hacen llamar “parque”.
El texto es claro, es bueno. Con mucha razón en la idea del consumismo. Aunque en algunos momentos lo siento extremista y dramático.
El final es muy bueno, es un buen cierre. Una concusión que da directo al punto a tratar.
La forma en que comienzas tu escrito es muy buena pues al instante se capta el sentido de lo que quieres transmitir, sin embargo mas adelante te muestras un poco dramatica en algunos aspectos, estoy de acuerdo contigo en que los centros comerciales promueven solo el consumismo, y peor aún disfrzado de un ambiente de recreación familiar.
La forma en que terminas tu escrito incita a una erflexion y eso es muy bueno.
Un punto de vista atinado y con el cual concuerdo. Todos somos participes de los zoologicos, inconciente ó concientemente.
Me agrada la comparación entre los centros comerciales y los tianguis, usados con mayor frecuencia por las sociedades de algunos años atrás. Deja ver las consecuencias de los progresos humanos, que han dado pie a la perdida de costumbres y valores.
Este texto en lo particular me parece muy bueno, ya que reúne las características necesarias para hacer de un tema controversial un texto informativo y de opinión, además posterior a leerlo se puede crear un buen debate y argumentar para que realmente sirven los centros comerciales. Pero lo que me preocupa en este instante es que se aproximan las fiestas navideñas y con ello la época más comercial del año. Me parece rescatable que los alumnos se interesen por rescatar temas sociales, y que puedan hacer una críticas a los hechos que nos parecen tan cotidianos.
El tema es sumamente polemico e interesante. "A las pruebas me remito". Nota cuanta gente ha participado.
Los centros comerciales existen para que la gente acceda a ellos y adquiera lo elemental para vivir. ¿En qué momento se vuelven nefastos? Cuándo el individuo depende totalmente de ellos, basando su estatus y felicidad en adquirir ciertas marcas o productos.
Nos venden la idea de que somos libres. ¿Libres ante quien? COnverse, cocacola, vans, nike, adidas... Todo pertenece a marcas dictaminadas por medios de comunicaíón.
Tienes razón. ¿Donde estan los mercados? Vivimos una etapa de total despersonalización. La técnologia está rebasando al ser humano.
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