POR ARELI Y . PEREZ ACOSTA
Así podremos ver la amplia gama de celebraciones combinadas con historia, cultura, religión y diversión que sólo en México podemos encontrar, pero ¿cómo se vive un día de muertos en el resto del Distrito Federal?
La velocidad de la ciudad ha disminuido el tiempo para realizar estos ritos tan de nosotros. Los tiempos se acortan debido a la vida tan ajetreada que se vive en la urbe. Por tal motivo es más fácil adquirir costumbres extranjeras que fomentar las propias. Un ejemplo claro es celebrar el 31 de octubre (Halloween) por el 2 de noviembre ( día de muertos), hacer una fiesta de disfraces o pedir quinto para la calavera; cuando nuestra cultura mexicana abarca historia, religión, y tradición, no solo un día de fiesta y descanso.
Ya no se ponen aquellas ofrendas que abarcaban toda la mesa del comedor, adornada con flores de cempasúchil y nube(propias del día de muertos), platillos favoritos de los difuntos, fruta, calaveras de azúcar y chocolate con el nombre de la persona fallecida, dulce de camote, pan, agua, leche, fotografías, pertenencias y hasta sus vicios. Ahora es espacio que se le da a esta ofrenda es en la esquina de la mesa de la cocina con 3 naranjas, 1 caña, y una veladora – si bien le va-.La poca difusión a las nuevas generaciones ha dado como consecuencia el rezago de las tradiciones, sobre todo en la ciudad; y ¿a qué se debe esto?. Opino que se debe simplemente al ritmo de vida, pues los tiempos de ocio son mayores en un pueblo que en una ciudad, sin dejar atrás la gran influencia que se tiene por la religión y la tradición.
La ciudad maneja una forma de vida muy acelerada, ocasionada principalmente por la sobrepoblación, que hace que las vialidades consecuentemente estén bloqueadas y tengamos que tomar más tiempo para cosas tan cotidianas como ir al trabajo; dejando para otro momento actividades a las que no les damos tanta importancia como las tradiciones. La provincia al contrario al no tener actividades tan diversas, optan por mantener vigentes esas creencias pues para ellos es “una forma de vida”.
El dejar atrás estas costumbres, es dejar atrás nuestra historia y nuestra identidad como mexicanos. Por eso pienso que es importante mantener vivas nuestras tradiciones, pues nos enriquece en el especto cultural, fomenta el turismo, puede compartirse entre familia y se disfruta a pesar de que el tema de la muerte es algo triste y hasta espantoso, los mexicanos estamos acostumbrados a celebrarlo con el humor que nos caracteriza plasmándola en versos y rimas llamadas “calaveritas”.
CALAVERA AL TIEMPO
