- Mujer contra mujer
No podemos cerrar los ojos frente al comportamiento machista que representa un yugo opresor para las mujeres, sin embargo, el machismo es solamente uno de los obstáculos en el difícil camino de ser mujer.
Son muchas las mujeres que han probado con creces su capacidad, muchas veces por encima de cualquier hombre, y aún así, parece que no ha sido posible establecer una igualdad tangible en varios ámbitos, ya sea el laboral, el familiar e incluso el deportivo, solo por mencionar algunos.
¿Quiénes son los enemigos a vencer? Sin duda alguna el machismo es unos de los enemigos a vencer, las viejas ideologías que tratan de mantener a la mujer dentro de la cocina no deberían ni ser mencionadas. Pero tampoco podemos mirar hacia otra parte cuando se trata de un enemigo dentro de casa. Me refiero a las mujeres que –tal vez sin saberlo- entorpecen el paso de otras con actitudes de fragilidad y por momentos de estupidez.
Todos estamos familiarizados con la imagen de una mujer delicada, débil, indefensa, eternamente bella, dependiente y aparentemente sin pensamientos propios. ¡Ese es precisamente el enemigo a vencer! No hace falta buscar en otra parte, el infiltrado es aquella mujer que no se permite a ella misma salir a demostrar que es mejor, y con ello se lo impide también al resto de las mujeres.
Hay mujeres que trabajan de sol a sol por un salario risible, hay mujeres que conducen transporte público, hay madres solteras que educan a sus hijos sin el apoyo de nadie, hay líderes de opinión, hay Senadoras y Diputadas, Gobernadoras y mujeres que despachan desde la cúpula empresarial de nuestro País. Celebrar el Día Internacional de la mujer es una vergüenza si vemos todos los días a una mujer exitosa.
No se le puede quitar a la mujer su belleza –sería un crimen-, lo que sí se le puede quitar, son las imágenes estereotipadas de insuficiencia. Lo anterior sea dicho a título personal y en calidad de admirador del género femenino.
libres, que no conocerán más amo que su razón.”